Cabello fino que pierde volumen al peinarlo
Trabajamos con sistemas ligeros y pocas uniones por zona para no cargar la raíz. Antes de colocar medimos densidad real, no solo el largo, y ajustamos el número de mechones a lo que el cabello puede sostener.
Quieres largo sin esperar dos años
Revisamos la base, elegimos método según el punto de partida y definimos un largo alcanzable. Si el cabello natural no aguanta el peso, lo decimos y proponemos una progresión por etapas en lugar de forzar el resultado.
Extensiones que ya llevas y no se integran
Valoramos si el problema es de tono, de corte o de colocación. A veces basta con matizar y recortar; otras veces conviene recolocar uniones que han cedido. Te explicamos qué se puede corregir sin retirar todo.
Color que no cuadra con las extensiones
Igualamos tonos partiendo de la base natural, no al revés. Definimos si se tiñe el cabello propio, las extensiones o ambos, y evitamos decoloraciones agresivas justo antes de una colocación.
Mantenimiento que se te escapa del calendario
Te damos un plan de revisiones adaptado a tu método y a tu rutina de lavado. Indicamos señales concretas para pedir cita antes de que una unión se deteriore, en lugar de esperar a que se note.
Eventos con fecha fija
Bodas, grabaciones o sesiones de fotos exigen planificar colocación y prueba de peinado con margen. Ajustamos el calendario para que el resultado esté asentado el día señalado, no improvisado la víspera.